NoticiasU. Mayor: Sanar invisiblemente, los nanorobots que revolucionan la medicina

Mayor efectividad, más directo y menos dolor, son algunas de las características que posee la nanotecnología para curar enfermedades y tratar pacientes.

Por Josefina Martínez.

La tecnología ha evolucionado a gran velocidad en las últimas décadas, y se ha integrado en diferentes áreas, como la medicina. Las nanopartículas y los nanorobots son elementos invisibles ante el ojo humano, pero que son creados para sanar humanos.

La nanotecnología apunta a mejorar la vida de los pacientes, mediante la creación de nanorobots. Estos son nanomateriales que se diseñan de tal forma que puedan tener movimientos propios dentro del sistema biológico, como, por ejemplo, hélices o motores de tamaño nanométrico, es decir, imposibles de ver.

El químico de la Universidad de Santiago e investigador posdoctoral en hospitales de Canadá y Estados Unidos, Manuel Ahumada hablará junto a Fabián Avila, sobre este tema en “Protagonistas 2030”. En este evento organizado por El Mercurio, dictará la conferencia “De nanopartículas a nanorobots: la tecnología invisible que sana humanos” de la Universidad Mayor. El aporte médico de la nanotecnología fue creado para ayudar a los pacientes, sin reemplazar los componentes del organismo.

“Hay que tener claro que la naturaleza ya las creó (las nanopartículas). Ya existen, existen en nuestro cuerpo. Simplemente lo que estamos haciendo nosotros, desde nuestro conocimiento en ingeniería, es crear estos sistemas y ahora llevarlos para tratar cosas bien particulares. Pero no es que nosotros hayamos creado algo que nunca haya existido, sino que el cuerpo ya lo tiene incorporado desde que existimos”, afirma el doctor en Química, Manuel Ahumada.

Ahumada dice que la intención de la nanotecnología no es reemplazar, sino que simplemente es atacar cosas particulares. “La idea de la nanotecnología es prestar soluciones a cosas particulares, porque tampoco existe un sistema particular que te combata todo, sino que tiene que ser diseñado para tratar cosas particulares”, dice. 

Pero, ¿cómo funcionan? El doctor Manuel Ahumada da un ejemplo de cómo actúan los nanorobots en el cuerpo humano. Llega un paciente con un infarto producto de la acumulación de grasa. “Una de las cosas que se hace es utilizar estos nanorobots que se están tratando de implementar y que estos mismos empiecen a remover la grasa de la arteria”, ejemplifica. 

Con respecto al mismo ejemplo, Manuel Ahumada dice que cuando hay un infarto muere gran parte del tejido cardiaco y eso produce que el corazón se expanda y que la persona termine muriendo. Según el químico, el problema es que todas las células que componen este tejido, no se pueden regenerar, por lo que la nanotecnología actúa para tratar de promover un estímulo a ese sector, y así promover la regeneración celular y que se sane la zona infartada.

Esta nueva tecnología con nanorobots “es muy nuevo, y está en pañales”. Para Manuel Ahumada, a pesar de que haya ayudado bastante a la investigación en cáncer, y que se haya demostrado que los nanorobots pueden eliminar tumores completos, todavía faltan los estudios que verifiquen si hay efectos secundarios. “Es posible decir que sana algo particular, pero no tenemos muy claro si es que llega a afectar otra cosa a nivel sistémico”, afirma.

Aunque los nanorobots solo pueden ser vistos con un microscopio, surge la duda de cómo se forman. El doctor en Química, Manuel Ahumada afirma que existen dos formas generales de hacer nanopartículas. La primera es desde los átomos hasta generar mini esperas, y la otra es uniendo materiales, como aluminio invisible y cobre, y se pegan con un láser.

Las nanopartículas ingresan al cuerpo humano para sanar, pero no solo son creadas para destapar arterias o regenerar tejidos, sino que la nanotecnología también ayuda con el consumo y distribución de fármacos. Hoy en día, los remedios se consumen y se degradan en el estómago donde comienza la biodistribución.

“Después de que el fármaco se reparte a todo el cuerpo, en general, lo que termina llegando a la zona objetivo es un muy pequeño porcentaje de la droga activa. Entonces lo que se está intentando hacer con la nanotecnología es que ahora uno va a entregar una mucho menor concentración de esta droga, pero en la zona específica, haciendo así el efecto mucho más potente y en la zona objetivo nomás, sin que tenga que estar andando por todo el cuerpo el fármaco”, relata el químico, Manuel Ahumada.

Usando nanorobots para la entrega de fármacos, se necesita menos cantidad, por lo que se está atacando directamente a la zona afectada. “Es menor cantidad, mayor efectividad y más directamente”, dice Ahumada. Además, comenta que, con respecto al cáncer, el tratamiento con nanotecnología no será doloroso porque literalmente no sentirán nada. “Al menos en tumor, y no en cáncer general, es efectividad en un 100%. Es decir, antes de la metástasis. Se evitan todos esos procesos dolorosos para los pacientes”, concluye.

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